MARTÍN BERHONGARAY DISERTÓ EN ROSARIO.

III FORO LATINOAMERICANO DE DESARROLLO SOSTENIBLE.

Martín Berhongaray disertó este lunes en el marco del III Foro Latinoamericano de Desarrollo Sostenible desarrollado en el Centro Cultural Fontanarrosa de la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fé. Compartió el panel junto al Senador por la provincia de Buenos Aires Alfonso Coll Areco quien preside la Comisión de Ambiente y Desarrollo Sostenible, y Susana García diputada provincial por Santa Fe.

Su presentación se tituló “Evolución constitucional del derecho ambiental. La Reforma constitucional de 1994 y el Nuevo Derecho Ambiental Argentino. La Ley General del Ambiente 25.675 y las leyes sectoriales de presupuestos mínimos. Los desafíos pendientes”.

Berhongaray comenzó reseñando la evolución del tratamiento constitucional que se dispensó al derecho ambiental  desde la Constitución histórica de 1953-1960 hasta la reforma producida en 1994, diferenciando la legislación propiamente ambiental de la legislación de relevancia ambiental casual.

Señaló que Argentina “llegó a la reforma constitucional de 1994 con una legislación en materia ambiental que era dispersa, asistemática y multijurisdiccional, lo que generaba permanentes crisis de competencia por la superposición de funciones y de jurisdicción de los organismos nacionales entre sí y con los provinciales”.

Tras referir que el sistema de competencias argentino proviene del modelo español, y sintetizar las principales diferencias con los sistemas vigentes en Italia, Francia, Inglaterra, Chile y Uruguay, Martín Berhongaray sostuvo que “es tan complejo el reparto de competencias en materia ambiental que exige de una técnica legislativa muy buena al momento de preparar las normas”.

A continuación indicó que “la reforma constitucional de 1994 abrió paso a la posibilidad de diseñar un nuevo marco jurídico que contenga claras y perdurables reglas de juego al sentar las bases de lo que se conoce como el Nuevo Derecho Ambiental Argentino”.

En cumplimiento del mandato constitucional se sancionaron la Ley General del Ambiente y las distintas leyes sectoriales de presupuestos mínimos que se relacionan con la primera en función del principio de supletoriedad que significa que todas las normas ambientales nacionales, provinciales y municipales deben ordenarse en función de los límites y directivas fijados por la Ley Marco 25.675.

Berhongaray desarrolló el contenido de la Ley General del Ambiente 25.675, explicando que su rol fundamental consiste en asegurar la coherencia del sistema al evitar que el resto de las normas específicas proliferen y se dispersen sin unidad de sentido.

Seguidamente ingresó en el análisis de algunas leyes sectoriales de presupuestos mínimos señalando problemas comunes que enfrentan por no encontrarse reglamentadas por el Poder Ejecutivo Nacional ni desarrolladas por el Congreso de la Nación. Bregó por la aplicación plena de este conjunto de normas de presupuestos mínimos entendiendo que ello importará modificar todos los esquemas legislativos ya que obligará a las provincias a legislar complementando la normativa nacional, aumentando los mínimos de protección.

Con relación a la Ley 25.688 de Régimen de Gestión Ambiental de Aguas, ejemplificó algunos inconvenientes prácticos que su falta de aplicación le depara a las provincias que, por encontrarse aguas abajo, están en una situación de mayor indefensión.

Por último, refiriéndose a la cláusula constitucional que asigna a las provincias el dominio originario de los recursos naturales que están en su territorio, manifestó que “el problema es que muchos políticos y algunos abogados confunden el dominio con la jurisdicción. Si bien las provincias detentan el dominio de sus recursos naturales, no ejercen la jurisdicción cuando se trata de recursos interprovinciales, pues lo comparten con las otras provincias que resulten co-titulares y con el Estado Nacional. Provincias como Mendoza y algunas otras violan un claro límite constitucional que impide que las provincias dispongan de los recursos interprovinciales a su antojo”.

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